martes, 27 de enero de 2009

VIII

Piedra. Papel. Tijera.
Juego de estudiante itinerante.
La partida está perdida.
La ventana se queda sin mar.
VII


Amarillo, sol de invierno castellano
Rojo, Tierra muerta de sed.
Ventana con vistas a la soledad.
Noches frías de ciudad de piedra.
VI


Verte fue tan extraño como no verte.
El gusto de la humanidad por las grandes construcciones.
Un abismo de piedras transportadoras de agua.
Pérdida del hogar verde-norte.
Nueva ventana.
Amarillo y rojo.

lunes, 26 de enero de 2009

V


Camino te seguiré...CAMINO
La ruta cambió a llanura.
Amarrillos infinitos.
Azul de cielo.
Espiga de trigo mi saliva al verte.
IV

La mirada se te ha quedado perdida.
Recordando una tarde cualquiera.
Turista residente.
Huella de pies en arena.
Sopla el viento.
Se desdibuja el camino...
III


Mi casa con ventana sin persiana.
Conversaciones infinitas con cigarros compartidos.
El suelo mil veces pisoteado.
Lolita de ciudad.
Reinventando la mirada.
II

Montaña y montaña.
Cambio de ventana.
La piedra quemada.
Cruces de muchas victorias.
Resistencia obrera de tres hombres.
Libros paseando.
Paraguas llenos de sueños.
El tren pasaba cada noche al lado de mi casa…

MI COLECCIÓN DE VENTANAS


I

La vida es una colección de ventanas desde donde mirar.
Cuento ventanas y pasan años...
La primera.
Jugando en verde.
Corazón negro de carbón.
Chimeneas de buenos tiempos.
Niñez de valles y lares...
Ir a Oviedo era entonces un viaje largo y con paradas.
Un recorrido de mil curvas.
Un desafío a la agreste montaña.

viernes, 23 de enero de 2009

EL CALVO MUTANTE Y LAS GAFAS A RAYAS


Esta historia terrorífica empieza sólo puede empezar con un ¡ahhh!
A todos aquellos que os tapáis los ojos con las manos cuando en la peli va a pasar algo tremendo, y que entre los remolinos y movimientos espasmódicos dejáis un huequecillo para poder ver qué coño pasa (porque en realidad lo quieres ver y con tanta parafernalia, pues oye, la intriga y el mero cotilleo hacen mella), ¡os reconozco!...Yo también lo hago.
Entonces, para todos nosotros, recomiendo un artilugio fantástico y muy útil que me encontré el otro día en un rastrillo, unas gafas de plástico que en lugar de cristales llevan un plástico con unos huecos paralelos por los que puedes ver el mundo a rayas.
Me pareció un artículo muy pensado y meditado, que no me gusta lo que veo, pues lo veo a medias!
Estuve toda la tarde meditando en las posibles aplicaciones de este complemento moderno, práctico y original, y sin lugar a duda, después de sopesar todos los ’pros y contras’ son ideales para ver pelis de miedo.
Así que todos los que padecéis este síndrome molesto de revolveros como lagartijas en la butaca del cine ya tenéis (ya tenemos) una solución para no molestar a nuestros amables compañeros de sala.
Pero las cosas no se quedaron ahí, ¡¡fui más allá!!, como a mi en principio lo que veo, la mayoría de las veces, me gusta a medias, decidí que era una idea increíble ir por el mundo con unas gafas de plástico rosas y con visibilidad limitada.
Al principio mi vida era genial, por poner un ejemplo, tenía que ver a la Espe, pues me ponía las gafas, con este método de felicidad simulada, veía sólo su nariz aguileña, su mueca de marquesa despojada... y me partía de la risa.
Me iba de fábula hasta que un siniestro acontecimiento ensombreció todas las rayitas de luz de mis gafas fashion...
Una tarde, hacia las 18.00 h me encontré de frente con el calvo que anunciaba la lotería, en esa inmensa calvicie era imposible elegir una zona que salvaguardara mi preciada felicidad .
El terror anuló todas mis articulaciones, me quedé totalmente inmóvil, palideciendo ante ese espectro con bolas doradas y que cuando sopla le salen burbujas de jabón por la boca.
Apreté el paso, y me dije, a correr!!
Pero el calvo, que resulta que tiene ultrapoderes (lo deja claro después de 8 años de esplendor mutante) se puso a correr detrás de mi, y a soltarme moralina repugnante, diciéndome, ¡el mundo no se puede ver a rayas!, ¡ven!, ¡ven!
Claramente, con lo grande que es, y teniendo mi limitación física de 1 metro 58 cm, el calvo me pilló, me quitó las gafas, empezó a tragar champú y a lanzarme miles de burbujas de jabón, y a poner una música hortera (tipo power point sobre lo bella que es la vida) y por supuesto, me quitó las gafas,
Y yo de repente, después de ver tantos días el mundo a rayas, veo como primera imagen, a un calvo volando y soltando pedos de jabón.
En ese momento decidí volver a casa, y sobrecogida, tras tremenda experiencia, empecé a ver la vida, no sé, diferente...
Me sentí mejor que nunca, viendo la vida sin rayas y en su plenitud...y me dije..joder, el calvo tenía razón...a él si que le va bien, tiene poderes y escupe pompas de jabón. A partir de ahora lo mejor va a ser desayunar un chorrito sanex gel con burbujas extrasuaves...y VOLARRR.
JA!

jueves, 22 de enero de 2009

Para los niños

Hay debates interminables, ¿me puedo matar o tengo que esperar a que otros me maten?.

Cuestiones de estado, diálogos infinitos...

Niños a la escuela...es la hora de aprender.

Dar un paso a la sosegada sabiduria.

Adentraros en el mundo de las letras y de los números.

Niños bailad con el símbolo infinito.

Integraros, derivaros y no halleis los límites.

Si algo tiende a ‘cero’ sumar latido + bombeo + vuestros ojitos brillando en lo oscuro, vuestra ilusión intacta, sumad, sumad, no resteis nunca...

Aprendices de la vida, pedid que os enseñen a hacer mucho el amor.

...Pupilos de pompa de jabón, pedir que os cuenten las cosas tal y como van a ser...

Implorar justicia.

Niños... exigir en vuestra perfecta lengua bien aprendida.

Niños a la escuela...es la hora de saber que vosotros sois nuestra única esperanza

miércoles, 21 de enero de 2009

LA HISTORIA DE LOS ZAPATOS COLGANTES





Las calles de muchas ciudades del mundo están habitadas por zapatos anónimos, que cuelgan de los cables que atraviesan con ferocidad eléctrica el ancho de los caminos.
Miles de personas atravesando las calles, y los zapatos ingrávidos y con la unión amorosa de sus cordones, presiden el desorden caótico de sus conciudadanos.
Son dioses materializados y con forma medio humana, portadores de secretos y de l misterio ¿por qué están ahí?
Los significados de su nueva vida son varios, en la web se enredan mil conjeturas y supersticiones...
Unos zapatos con miles de significados: que alguien ha acabado la mili, que en esa zona hay drogas, que alguien ha muerto, que es una tradición de los años 80 en la que cada vez que alguien se compraba unas deportivas nuevas lanzaba las antiguas al cielo para que se quedarán en perpetuo recuerdo...que es el símbolo de alguna banda...
Las suposiciones son muchas y la palabra que se utiliza para denominar esta expresión alternativa y urbana es el Shoefiti, un juego de palabras entre zapato y grafitti. Un intento de adornar las calles con un juego de color ornamental.
Si dejo volar a mi imaginación, pienso en la primera persona que decidió libremente lanzar sus zapatos al aire en un acto de liberación, y me imagino su cara en el momento que se dio cuenta de que se le habían quedado enganchados ‘en serio’ en el cable eléctrico.
Me puedo hacer una idea de esa mueca, la típica mueca, de ‘la he cagao’, ese conocido sentimiento que ha experimentado todo ser humano, cuando se da cuenta, que víctima de un arrebato insólito, se acaba de quedar descalzo y con los zapatos nuevos en un lugar inalcanzable.
El hombrecillo de mis sueños se va para su casa como puede, rodeando sinuoso como una flor primaveral, todos los lugares en los que pueden ser reconocidos sus desnudos pies públicamente.
Llega a su casa fatigado y con un dolor insoportable propiciado por las innumerables piedrecitas que se le han incrustado en la carne de la planta de su sucio pie.
Él, que es una persona defensora a ultranza del valor: NO DESTACAR, guarda su secreto bajo las siete llaves de su introvertido carácter. Además posee un don casi mágico para hacer esa onomatopeya tan recurrente de “EHHH” cada vez que alguien hace el más mínimo comentario sobre el evento socio-cultural de los zapatos que están colgados en la calle Libertad.
Pasan los días, y nuestro protagonista empieza a detectar que un nuevo desorden público asola la ciudad...de repente, zapatos extraterrestres se instalan en el cableado eléctrico...El tema cobra tal importancia que los periódicos más importantes de la ciudad empiezan a hacer sus investigaciones particulares.
Las conclusiones no dejan a nadie indiferente...Un acto de rebeldía y de bandolerismo está aterrorizando a los habitantes de esta tranquila ciudad. Miles de zapatos amenazantes, intentan deshacer el logrado gris industrial, mezclando colores sin ningún tipo de rigor.
Él, el héroe anónimo, se siente similar a un guisante suicida suplicando que alguien le conviertan en puré con el tenedor...
Toda una vida dedicada al orden y el método Stakionolsviksti (RUTINA+ORGANIZACIÓN+CAMA SIEMPRE HECHA+TOALLAS ACOLCHADITAS) y ahora se ve envuelto en el mayor escándalo público de los últimos tiempos...
Su mirada se desvía al cielo, y grita, ¡por qué!, ¡por qué a mí!, ¡por un día!, ¡un miserable día!, ¡¡qué digo!!, ¡¡¡un inapreciable segundo en el que la sangre fluyó más rápido de lo normal por mis saneadas venas!!!
Cabizbajo, sintió un picor en el cráneo, se rascó como una alimaña llena de piojos, y después de hacerse sangre, se miró al espejo y vio un zapato colgado de su oreja.
Su mirada, que en esos momentos, cabe decir que tenía un color rojizo y una expresión desquiciada, se quedó casi en blanco.
Un zumbido de moscardón pesado se le introdujo en el tímpano, y definitivamente, el día parecía que se había convertido en una horrible pesadilla...
Un ruido parecido a toc-toc sonó al otro lado de la puerta principal de su casa. Nuestro aturdido personajillo abrió la puerta y no vio nada pero si escuchó algo parecido a un ¡¡¡shhhhsssss, aquí abajo!!!
Miró, y lo que vio le confirmó su hipótesis de que ese día era una pesadilla, eran sus zapatos, ¡los que había dejado colgados en el cable de la calle Libertad!
Estaban rojos, aunque en origen eran verdes, pero de la rabia y el enfado, pues eso...rojos. Se marcaron un baile de boxeo y se estamparon en sus posaderas con unas fuerza sobrenatural a cualquier zapato.
¡¡¡AAAAHHHH!!!! Esa fue la respuesta más inteligente que a nuestro alterado muchacho se le ocurrió.
Y los zapatos, que ya estaban un poco más verdes, le dijeron:
Las razones de por qué a ti te ha pasado semejante maravilla nunca lo sabremos, pero recuerda, Todos los zapatos que se balancean con la brisa de esta mustia ciudad, te recuerdan, que un día, un fantástico día, ¡qué decimos!, ¡un instante perpetuo!...fuiste feliz...