miércoles, 25 de febrero de 2009

La cometa




El sol empieza su caída libre hacia la noche.
Madrid se queda en un claro-oscuro que enrojece el corazón helado de sus millones de habitantes.
Todos caminamos rápido
No hay huellas de arena en esta ciudad de osos y madroños.
La primavera llega cabalgando en una nube.
Los días pasan sin que casi podamos tocarlos...



El color miel del iris de tus ojos...
se
colorea
de
brillos y destellos

¡La noche se alumbra con dos haces de luz luminosos!
El viajero incansable sueña e inventa mundos mejores...

Se balancea este rey sin trono en su sillita de madera
Y convierte la cotidianidad de cada DÍA
En un extravagante encuentro de posibilidades.
Ummm.....

Yo que tengo los pies embarrados de pisar tanto suelo, me enfado cuando se alzan las suelas a escasos milímetros de lo real...
Me agarro como a un clavo ardiendo, mientras sostengo los mangos de todas mis sartenes, y entre tanta peripecia pierdo la compostura de mi vida.

Él me mira de reojo, y perdona mis desórdenes de autómata sin hilos.

Él recoge mi destrozo, y reconstruye pieza a pieza mi autoestima malherida.

Él sin varita y sin magia.

Él con su corazón sin conservas...

Y yo...yo...le miro y saco mis pies del fango y digo ¿pero cómo no voy a volar? Y saco mis alas de mentira-verdad y le doy la mano y salto, brinco, vuelo 2 cm y me siento como una cometa de colores cualquier tarde y en cualquier playa.

Para el paxarín.

miércoles, 18 de febrero de 2009

UN PRÍNCIPE SIN CORONA

¡Qué bonito es viajar! ¡Y qué bonito es soñar!
Ayer mientras dormías, te enroscabas en tú manta y te imaginabas que estabas en cualquier rincón del mundo...soñando.
A veces el dulce ronroneo del mar hace que tus preciosos ojos se cierren y descanses.
Mientras deambulas por ese mundo de algodón, caminando por pompas de jabón, te miro y despierta... sueño.
Te imagino sonriente y feliz en tu mundo gominola.
El príncipe rubio no lleva corona porque no sabe de reinos ni fronteras.
Se balancea entonando su canción favorita en su idioma materno.
Las palabras se crean con hilos de plastilina y cielos azul crayón.
El mundo de los niños se dibuja con casitas y montañas.
Los broches corazón, son los corazones que se salen del oscuro habitáculo para bombear alegremente.
¡Mira esa nube! ¡Tiene ojos y boca!
¡El sol habla con la luna y las flores tienen manos de hoja!
¡Este viaje si que es espectacular,
un mundo diferente
sin tan si quiera tener que moverme!

Un guiño-paxarín para Hugo

miércoles, 11 de febrero de 2009

Eluana y las princesas traidoras


Los cuentos que tienen princesas se hacen de muchos hilos, hilos de amor, desamor, castillos, príncipes valientes, madrastras y zapatos perdidos.
La mayoría de las veces, estas damiselas de sombrero de pico con tul de fresa, son víctimas de mil enredos y marionetas de un mundo dirijido por hombretones barrigudos y apuestos caballeros de los de hoy te quiero y mañana no.
Blancanieves era una mujer de su casa que hacía la comida para siete enanos explotadores, fregaba toda la vajilla de diminutas piezas, limpiaba el polvo y lavaba la ropa de sus diminutos y múltiples poseedores.
Cenicienta estaba en una situación aún peor. Maltratada psicológicamente por cuatro arpías y engañada vilmente por personajes fantasiosos para ir en una calabaza y dejar toda su vida en 'manos' de un zapato de cristal, que le hace creer que el amor sólo existe si eres de la clase alta....
El cómputo reglado de princesas y reinos nos deja unas conclusiones muy poco motivadoras respecto a la figura de la mujer 'de cuento y fábula'. El legado de estas traidoras es el estigma de la mujer merengue, llena de adorno y pompa; ese diabólico sueño que inducen en las niñas de ser un bombón de fresa y nata, correcta y de amabilísma sonrisa forzada.
Las principescas de los cuentos de hoy, deberían plantearse ser libres y tirar sus zapatitos de cristal para ponerse unas buenas botas de suela de caucho, para que no haya rayo que las atraviese.
Son muchas las protagonistas de muchos cuentos aún por escribir... que cuentan historias de luchas, de libertad, de independencia, de amor entre princesas....
Hoy se me ocurre un cuento para una princesa dormida, que en su último derecho de vida, escogió morir mientras un país y un mundo cuestionaban su real derecho a soñar sin ataduras.
Eluana duerme tranquila, y el mundo volverá a sus quehaceres, el sol saldrá y se pondrá, se harán cafés expressos y ojeremos con desdén las noticias de esta crisis ya tan nuestra...pero mientras las 'traidoras' se jactan de su estúpido vestidito de pureza y virginilalidad...yo pienso en ella y me reconforto pensando en que hay mujeres libres...

domingo, 8 de febrero de 2009

UNA CRISIS DE CONCIENCIA

Es domingo, es tarde pero tempranito para tomar aún el primer café del día.
Han pasado sobre nuestras cabezas ciclogénesis explosivas, números del terror...cuotas superables, espías, jueces en huelga, cacos de cañas..., Australia ardiendo, y el sensacionalismo de las 15.00 haciendo que nuestra vida se indigeste.
Es domingo, y mientras escucho a Nick Cave cantando con Shane McGowan "What´s a wonderfull world", veo a un tucán escapado del zoológico comiendo pipas en mi ventana y coloreando el cielo gris de Madrid.
Apoyo mi cabeza sobre mi mano en forma de muñeca triste y suspiro, ¡suspiro!, porque estoy en crisis, pero en la peor, en la de conciencia, en la de adaptación, en la social, en la de 'mecaguentó'.
Restriego mis encolerizados ojos, y pinso en que hace unos días el sujeto diabólico llamado "empresario sin escrúpulos" intentó arruinar mi sosegada paz de parada tranquila...
Un ser abominable y con gemelos...recuerdo...era inmenso y sudaba con sólo gesticular su enorme mandíbula de titan devora vidas...Y entonces, empezó a mentir como un pinocho de tamaño industrial, a inventar una vida en la que yo era el tío Gilito, ¡sí!, me veía bajando por un tobogán a una piscina llena de acolchaditos billetazos...Imaginaros...pan al que tiene hambre...en fin...
El caso es que mi conciencia decía ¡siii!! pero esa parte de lucidez que siempre queda ahí discriminada, y que tiene a todos encima diciéndole, ¡cállate de una puta vez!, esa minúscula parte, empezó a darse cuenta de TODO.
El abominable ser era un animal capaz de creerse superior al resto de la humanidad, escucharle hablar de trabajadores como comerciales, tele operadoras...era algo que retorcería vuestro sentimiento de solidaridad más interno.
Era un verdadero cabrón que se había puesto gordo como un cerdo gracias al sufrimiento de otros. Malpagados, humillados, anulados, sin estima...
Mi conciencia estaba en crisis, inmersa en esta hecatombe mundial, ¿cómo decirle a ese androide que se metiera su trabajo por el CULO?
El tío Gilito se difuminaba, le salían cuernos, y rabo...yo ya no bajaba por el tobogán con final feliz en piscina de billetes...me veía con el ánimo destrozado, con la sensación de que seguir en ese barco era el fin de una lucha, de un ideal de vida..
En el metro, hice un viaje eterno hacía mi casa, después de un día entero con semejante personaje todo se veía muy oscuro..un ser que decía (y su voz se repetía como eco terrorífico en mi cabeza): "A ti hay que moldearte, en la vida hay que ser más cabrón"
En casa todo empezaba a encajar, todo el rompecabezas parecía unirse y explicarme lo terriblemente usurera que puede llegar a ser una persona por dinero...y siempre lo sabemos, pero verlo tan de cerca puedo asegurar que hace que se te arrugue el corazón como una uva pasada, pero pasada de mucho tiempo...
Sin dormir, pensando, la conciencia loca ¿qué hacer? me meto en este buque para arrasar los océanos o me quedo en mi barca de madera...


Conciencia habló, tú te quedas.


Es domingo, y mientras escribo esto me siento feliz.

miércoles, 4 de febrero de 2009

Clicks


La colección de ventanas se ve interrumpida por una reflexión...
Se ha muerto el hombre que inventó los clicks de playmobil, el alemán Hans Beck.
Estos hombrecillos, mujeres y niñ@s de plástico, de todas las razas y profesiones, se han quedado huérfanos de padre.
A día de hoy, son muchos los clicks que habitan el mundo...repartidos por más de 70 países y en todos los continentes, y hoy, deben de sentir una amargura colectiva y plastificada.
En 'nuestro mundo', creo que serían necesarios muchos más de estos diminutos habitantes, sonrientes, silenciosos y multiculturales.